La Coctelera

Categoría: relatos

Metamorfosis de Dios

Y Dios un día despertó y se dio cuenta de que el mundo que había creado ya no le gustaba, ya no le divertía, ya no le llenaba.
Y fue entonces cuando decidió destrozarlo.
Y así surgieron los grandes reyes y los grandes ricos, y así apareció el hambre y los grandes pobres, y así comenzaron las diferencias, los prejuicios, las desigualdades, y así estallaron las guerras, las masacres, y así llegó la muerte.
Y viendo Dios como destruía el mundo, llegó a sentir lástima de esos pequeños hombres que se dejaban guiar como marionetas sin rumbo. Pero no derramó ni una sola lágrima por ellos, es más, rió.
Y entretenido estuvo destrozando ese mundo, dicen que tardó 6 días... Hasta que todo terminó. Y aburrido como estaba el 7º día descansó.
Entró en un profundo sueño y cuan asombrado quedó Dios cuando al despertar se vio convertido en un diminuto gusano. Un gusano que más tarde fue aplastado por un ser enorme, quizás no tan cruel como él, un ser enorme, dicen que un tal Hombre.

Nastra

La huida del gusano con gafas de sol

Vuelve la vista atrás antes de arrastrarse veloz y sigilósamente hacia el infinito...

Loco cuerdo

Me toman por loco, y aquí estoy, en el psiquiátrico de la ciudad oscura.
Apoyado en la blanca y gélida pared de la habitación cierro los ojos e imagino que soy libre. Entran dos enfermeros interrumpiendo mi viaje por las verdes estepas de un lugar que nunca conocí, ni conoceré... Es la hora de comer, me dice el más alto. Dejo atrás la habitación y me dirijo al comedor, donde me encuentro con unos cuantos “locos” más. Me siento en una mesa con mi bandeja, a mi lado está Ana, que me mira sin dejar de sonreír, piensa que soy un jeque árabe en posesión de cientos de riquezas...
Cada uno de los allí presentes tiene su propia forma de ver la vida y solo por eso les llaman locos... y yo me pregunto, ¿no son más locos aquellos que solo ven la realidad, que no imaginan otro mundo, que no sueñan con ir más allá? pobres locos que se creen cuerdos...

Me encuentro una vez más en mi habitación y ansío la libertad y me pregunto ¿porque estoy aquí? y la respuesta es, por amor, ese sentimiento que nubla nuestra razón, que nos llena de alegría y de tristeza a un mismo tiempo, ese extraño sentimiento... y por ello me llaman loco! pobres locos que se creen cuerdos...

Por las rejas de la pequeña ventana de mi cuarto asoman vergonzosos los primeros rayos de luz de un nuevo día, oigo a un pájaro cantar una suave y sublime melodía, e imagino que poseo alas como él y vuelo por el interminable cielo azul...

He estado pensando, ya no soporto más este cuarto y esta vida de encarcelamiento y pastillas, he de salir de aquí, huir donde nadie pueda llegar, ir más allá de los limites de mi imaginación, volar...

Lo conseguí, y me encuentro en un lugar lleno de paz, de colores, sonidos, olores... la gente de mi alrededor sonríe y sienten el amor, son tan cuerdos como yo! Pero un recuerdo borroso aparece en mi mente... y me veo tumbado en la cama de la fría habitación del psiquiátrico con varios enfermeros corriendo de un lado a otro a mi alrededor y oigo unas palabras que, a pesar de mi asombro, no me asustan “está muerto” y sonrío con dulzura.

Nastra©

Esperaba

Sentado frente al lago esperaba. Esperaba esa hermosa puesta de sol que cada día era más bella. Y soñaba con ser un rayo de luz iluminando todo aquello. Iluminando la sonrisa de un niño, la mirada de un enamorado, las crines de un caballo, los labios de un amante, las flores silvestres... ser un rayo de luz... y convertirse en arcoiris bajo la lluvia. Y ser observado por ese niño que sonríe, por ese enamorado, por ese caballo, por esos amantes, por esas flores... convertirse en arcoiris... Entre tantos pensamientos un rayo de luz acarició su cara y tras unas suaves gotas de lluvia observó el arcoiris. Y allí sentado frente al lago esperó, esperó esa hermosa puesta de sol, que llegó, llegó con su muerte. Y los últimos rayos de luz brillaron con más fuerza, iluminando todo a su paso, y el niño sonrió, una mirada enamoró, las crines de un caballo ondeaban ligeras, los labios de un amante besaban con fuerza, las flores silvestres dibujaban el arcoiris. Y tras la espera, la noche llegó.

¿QUIÉN DIJO MODA?

Estoy nervioso, tenso, asustado quizás. Al otro lado oigo gente gritar, no entiendo lo que dicen pero sus voces cada vez son más fuertes, más cercanas. Mis compañeros me dan unas palmaditas en la espalda y sonríen, se preguntarán porqué sigo poniéndome nervioso antes de empezar.

Por fin cruzamos al otro lado y veo a miles de personas a mis pies, y ahora entiendo lo que dicen, todos corean al unísono el nombre de nuestro grupo. Empezamos a tocar y parece como si algo se apoderada del público, todos bailan y cantan como locos, sí, digo locos pues es lo que son. Estoy seguro de que me seguirían allá por donde fuere, harían lo que yo les dijese, apoyarían cualquier idea mía por necia que fuese, y solo por ser quien soy. Locos cegados por la luz de una guitarra, no importa que en mis canciones solo diga sandeces, estoy de moda y eso es lo que importa.

Ayer solo era un hombre más que luchaba por un mundo mejor, un hombre más al que ignoraba la sociedad, un hombre más que defendía sus ideales, pero ese hombre murió. Murió asesinado por la hipocresía y por esos ojos que ven pero no miran, esos oídos que oyen pero no escuchan, esas bocas que hablan pero no dicen nada. asesinado por la dejadez del mundo.

Y aquí estoy en lo más alto, y soy un hombre nuevo. Un hombre como muchos más a los que solo les importa el dinero, un hombre como muchos más... y me odio por ello.

Podría, desde el lugar en que me encuentro ahora, hacer que todos los locos que siguen las modas luchasen por mis ideales, pues serían moda como yo, pero ¿de que serviría?. Gente que lucha por algo que de verdad no siente y que quizás ni entienden y ¿por qué? porque está de moda. Hoy me seguirían mañana...

Mañana seré otro hombre desdichado que cayó desde lo más alto. Otro hombre al que nadie escucha, nadie ve, nadie hace caso. Mañana volveré a ser el hombre que fui ayer, luchando por mis ideales en soledad pues ya no seré moda, pero creyendo en ellos con fervor y tal vez, quien sabe, conseguiré que se cumplan, bueno si está de moda....

Cada Noche

Y otra vez me imagino en un lugar azul lleno de tranquilidad con el más armonioso silencio, y otra vez abro los ojos y me encuentro en medio de la ciudad de un color gris contaminado y con el más desconcertante ruido, y otra vez me derrumbo y, me siento una extraña entre la gente, me siento una desconocida en mi casa, me siento sola rodeada de personas, me siento perdida en mi vida, siento que no es mía.

Y el recuerdo de un ayer inunda mis pensamientos, humedece mis ojos y seca mis labios, el recuerdo de un tiempo en el que yo era la única dirigente de mi vida, el recuerdo del pasado y el deseo de un mañana que nunca llega. Pensando que nunca habrá un futuro mejor, muriendo en vida, viviendo en muerte, sintiendo que ya no pertenezco a este tiempo, deseando que los relojes se paren un segundo para poder respirar, tomar aire y volver a sumergirme en el mundo de hipocresía que se ha formado a mi alrededor y soñar otro muy distinto en el que poder oír el silencio, poder hablar sin palabras, poder tocar los sentimientos...

Cada noche estos pensamientos me recorren, cada noche...